Un nuevo sistema hidropónico sea nivel hogar, educación o comercial suele generar dudas técnicas y no siempre podemos encontrar referencias claras para aplicar. Aquí te damos 10 consejos para instalar tu nuevo cultivo hidropónico.
1. La escala
Hablando en términos comerciales, ya sea a pequeña o a gran escala, su proyecto debe contemplar un proyecto de planificación y diseño, esencial para asegurar la viabilidad técnica y económica del proyecto. Para esta clasificación estamos hablando de proyectos enfocados a convertir económicamente el cultivo hidropónico mediante una venta dirigida a clientes potenciales.
Este análisis debe contemplar tanto los requerimientos agronómicos del cultivo como la infraestructura necesaria adaptada a las condiciones agroclimáticas de la localidad dónde se desarrolla el proyecto. Además, la planificación debe considerar el presupuesto disponible y la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
Uno de los errores más comunes es subestimar la existencia y calidad de ciertos componentes – como bombas, válvulas, controladores, perfiles, esterilizadores – puede comprometer la funcionalidad del sistema. Al adquirir equipos de bajo coste y escasa fiabilidad, podría traducirse en fallos del crecimiento del cultivo asociándose a problemas con la producción con efectos casi inmediatos.
Si usted es un agricultor hidropónico que recién se inicia, se recomienda una etapa formativa previa. Experimente con sistemas a escala reducida para adquirir experiencia práctica sobre el manejo de los diferentes métodos de producción hidropónica (NFT, DWC, NGS, Ebb & Flow, Aeroponía, Sustratos) y comprender aspectos críticos como el proceso de siembra y trasplante, así como la gestión de la zona raíz (pH, conductividad eléctrica, oxigenación, oscuridad) y de la zona hojas (temperatura, radiación solar, humedad relativa).
Este aprendizaje previo le proporcionará una visión más clara sobre sus objetivos y necesidades, permitiendole identificar errores sin comprometer grandes inversiones. Si usted se encuentra en la posición de iniciar o mejorar su cultivo, Inverfarms Hidroponía México le ofrece insumos, sistemas hidropónicos y diseño agronómico de proyectos optimizados para el sector hogar, educación y comercial a pequeña y gran escala.
2. El sol
Una de las principales ventajas de la hidroponía en países como México y Latinoamérica, es la amplia disponibilidad anual de iluminación fotosintéticamente activa proporcionada por el sol y es gratis!
Para nosotros el uso de iluminación artificial queda prácticamente reservada a cultivos desarrollados en condiciones de oscuridad y prácticamente el control del sol se basa en la reducción de la intensidad, mejora de la calidad y optimización de la durabilidad. Se recomienda considerar el cálculo pertinente de la radiación solar fotosintéticamente activa para la localidad en cuestión y posterior calibración con el proyecto ya en marcha.
El cálculo permitirá conocer la estimación de máximos y mínimos bajo una distribución anual por meses y comenzar a inferir el tipo de estructura y las características del material más adecuado. La calibración se realiza midiendo directamente en el sitio la radiación solar que están recibiendo las plantas y permitirá detallar la estrategia de control como por ejemplo, colocar mallas reductoras de la intensidad solar. Ubique su instalación de norte a sur y de ser posible, considere el uso de cubiertas como mallas o plásticos tipo invernadero.
3. La planta
La hidroponía permite el desarrollo prácticamente de cualquier especie vegetal técnicamente hablando. Esto incluye especies de hoja, fruto, aromáticas, berries, ornamentales, flores y algunas especies frutales. En el aspecto económico, la selección se decide según el análisis de mercado: tipo de vegetal, presentación, volumen, rotabilidad, precio, etc.
Plantas de crecimiento rápido (y pronto ciclo de conversión) como la lechuga, acelga, espinaca o albahaca son ideales para iniciar ya que permiten evaluar rápidamente el sistema, ajustar parámetros técnicos y establecer protocolos de manejo optimizados.
Las hortalizas de fruto y berries, son especies de mayor demanda técnica recomendadas para agricultores con experiencia previa en el cultivo. Estos vegetales cuentan con una etapa vegetativa dónde se desarrollan estructuras de conversión fotosintética (hojas) que posteriormente cubrirán la demanda energética de la etapa reproductiva dónde se desarrolla una flor que dará lugar a un fruto. Y justo aquí su mayor complejidad técnica.
Es recomendable iniciar con una única especie vegetal o tipos que compartan necesidades nutrimentales similares, lo que facilita la estandarización de las soluciones nutritivas y reduce la complejidad operativa. Y aquí agrupamos en hortalizas de hoja, hortalizas de fruto, ornamentales, flores y berries.
4. El sistema hidropónico
En hidroponía podemos adaptar el sistema hidropónico al cultivo, por ello colocamos primeramente la selección del cultivo antes de seleccionar el sistema hidropónico.
Existen diversos sistemas hidropónicos, cada uno con características operativas específicas que determinan su aptitud según el tipo de cultivo, escala del proyecto y nivel de experiencia del agricultor hidropónico. La selección se basa en el consumo de recursos, la facilidad operativa y los objetivos de producción.
Por ejemplo, si usted desea cultivar hojas podrá leer en nuestro blog “Quiero cultivar hojas en hidroponía” que una hortaliza de hoja puede cultivarse en un sistema tipo NFT o en uno DWC, pero también puede cultivarse en uno tipo NGS. Lea nuestro análisis que contempla aspectos de funcionamiento, espacio, diseño, clima, consumo de agua y nutrientes, mantenimiento y riesgos para cultivo de hojas y frutos.
Para iniciar, recurra a sistemas todo terreno como el sistema DWC (Deep Water Culture), ya que representa una opción eficiente, escalable y apta para climas cálidos. En cambio, el sistema tipo NFT (Nutrient Film Technique) es adecuada para operaciones comerciales en climas templados a frescos, con proyectos de mayor envergadura y mejor eficiencia en la recirculación de nutrientes.
5. El agua
La calidad del agua es un factor crítico en los sistemas hidropónicos ya que representa el medio principal para el transporte de los nutrientes hacia las raíces. Antes de iniciar, contemple llevar a analizar el agua disponible para riego a un laboratorio agrícola que obtenga los parámetros químicos y verificar que cumple con los criterios adecuados.
Los principales parámetros a considerar son el pH, la alcalinidad y la presencia de metales pesados y sales disueltas. En la mayoría de los cultivos hidropónicos, el rango se sitúa en un pH de 5.5 a 6.0 con un óptimo de 5.7, permitiendo una disponibilidad equilibrada de los nutrientes esenciales. Asi mismo, es fundamental controlar la temperatura del agua a un ideal entre 17 y 22° C. Fuera de este rango, el oxígeno disuelto disminuye en la zona raíz y en consecuencia, merma el metabolismo radicular y la salud general del cultivo hidropónico.
Cuando nos encontramos fuera de rangos, considere el uso de enfriadores o chillers para reducir la temperatura del agua para riego, calentadores para incrementarla, oxigenadores para aumentar el oxígeno disuelto e incluso, desalinizadores para reducir la presencia de carbonatos en aguas con alta dureza.
6. La temperatura
El control térmico es un factor determinante en hidroponía. Afecta directamente la zona hojas e indirectamente incide en la estabilidad óptima de la zona raíz. A su vez, la temperatura es influida por la radiación solar y debe mantenerse en los rangos fisiológicamente adecuados para el cultivo en cuestión.
Si en su etapa de planificación, resultó el uso de invernaderos como un método de protección ambiental que buscará ofrecer mejores condiciones al cultivo, el manejo térmico tomará mayor relevancia de la que por sí ya tiene. Un plástico con alta transmitancia en una región cálida, muy seguramente incrementará de 7 a 10°C la temperatura ambiente (aún con diseños de invernadero basados en enfriamiento natural). Por ello, la selección de las cubiertas del invernadero es uno de los pasos de mayor peso técnico.
En periodos fríos, es necesario implementar sistemas de calefacción que eleven la temperatura de la zona de hojas. Por el contrario, en condiciones de exceso térmico, se recomienda el uso de ventilación forzada, enfriamiento evaporativo o sombreado para reducir el impacto térmico.
Además del aspecto fisiológico, la temperatura afecta el ciclo biológico de plagas y enfermedades. Temperaturas superiores a 27° C pueden acelerar el desarrollo reproductivo de insectos y temperaturas inferiores a 12°C combinadas con alta humedad relativa, pueden propiciar la aparición de hongos fitopatógenos.
7. El ahorro de agua y nutrientes
Partiendo de sistemas recirculantes, a gestión adecuada de la solución nutritiva es esencial para el funcionamiento eficiente de cualquier sistema hidropónico. Aunque como pauta general se recomienda renovar completamente el contenido del depósito cada 2 o 3 semanas, esta frecuencia debe adaptarse a las condiciones locales del sistema, cultivo y condiciones ambientales de zona hojas / zona raíz.
El control regular de la conductividad eléctrica permite evaluar el estado de la solución nutritiva. Los medidores de CE, proporcionan una estimación directa de la concentración nutrimental de la solución nutritiva.
Durante periodos de altas temperaturas se recomienda reducir ligeramente la CE de la solución nutritiva. Esto favorece una mayor absorción de agua por parte de las plantas, compensando la alta transpiración asociada. En fases de crecimiento vegetativo, es aconsejable mantener la CE en rangos bajos a medios, pero durante floración y fructificación es necesario ajustar según la respuesta del cultivo, evitando “sobre alimentaciones” que puedan inducir toxicidades nutrimentales evidenciadas por oscurecimiento de las hojas.
La renovación de la solución nutritiva no sólo debe centrarse en la frecuencia, sino también en la salud biológica de la misma, parámetro controlado con esterilizadores basados en luz UV que eliminan patógenos y algas presentes en medios acuosos. Además, dicha renovación debe considerar también el modo en que se realiza: limpieza periódica de los depósitos, monitoreo constante del pH y la CE, reposición equilibrada de los nutrientes consumidos. Todas estas prácticas pueden asegurar el ahorro del agua y nutrientes necesarios para el desarrollo de su actividad productiva.
8. El mantenimiento
La acumulación de residuos orgánicos, conocido comúnmente como “biofilm” en los depósitos de soluciones nutritivas es una problemática recurrente en hidroponía. Esta acumulación puede estar compuesta por algas, bacterias y hongos que pueden competir con las plantas por el oxígeno disuelto y los nutrientes, afectando negativamente la eficiencia del sistema.
Además, estos biofilms pueden obstruir perfiles, goteros, bombas y filtros, comprometiendo el flujo uniforme de la solución nutritiva. Las principales causas de una proliferación excesiva son la alta exposición a la luz solar, el mantenimiento de temperaturas elevadas en zona raíz y la omisión de equipos de esterilización biológica (UV, ozono, peróxido de hidrógeno).
Conclusión
Adoptar un sistema hidropónico en la producción agrícola presenta una serie de beneficios sustanciales respecto a los métodos tradicionales basados en el cultivo en suelo.
- Menor uso de agua.
- Mayor inocuidad.
- Mayor productividad.
- Mejor rentabilidad.
Bajo éste método productivo, las plantas suelen desarrollarse más rápido y una mayor densidad de siembra, lo que permite obtener más ciclos de producción por año y por lo tanto, mayor rentabilidad por metro cuadrado cultivado.
Este rendimiento superior se debe en parte a que los cultivos hidropónicos tienen acceso continuo a las condiciones más óptimas tanto en su zona raíz como en zona hojas, lo que favorece un desarrollo radicular más eficiente y una mayor tasa de crecimiento asociada a la optimización fotosintética.
En comparación a la agricultura convencional, la hidroponía puede permitir productividad hasta 10 veces más usando un 85% menos agua y nutrientes. ¿Qué esperas para hacerlo realidad?

